Noticias

La energía enfrenta problemas nuevos y aún no solucionó los viejos
24/10/2008
La duda ahora no pasa por saber si la oferta de energía alcanza a satisfacer la demanda, sino cuánto cae la demanda de energía con ‘vacas flacas’, quién invertirá ahora en infraestructura y cómo se financian las obras en curso que dependen del presupuesto.

La desaceleración económica enmascara los problemas presentes y plantea nuevos problemas a futuro. Puede que la demanda eléctrica del 2008 apenas supere la del 2007. El invierno más benigno es parte de la explicación, pero la razón principal es que la economía argentina viene desacelerándose. Con la crisis mundial la desaceleración puede convertirse en recesión.

Las ‘vacas gordas’ de la economía mundial permitieron términos de intercambio inéditos para nuestra principal producción exportable y facilitaron la salida de la crisis del 2002. La recuperación económica de los años siguientes se encontró con niveles significativos de capacidad ociosa y con excedentes energéticos propios de un país que venía de una depresión económica. El congelamiento de precios del gas y de las tarifas eléctricas (junto a las retenciones a la exportación de petróleo y productos) divorció al país de las altas cotizaciones que alcanzó el crudo y la energía en el mundo. Al mejor estilo de nuestra tradición procíclica, expandimos el gasto público con subsidios energéticos por doquier, además de haber transferido renta petrolera y gasífera por 50.000 millones de dólares (2002-2008) vía precios de los combustibles. Con esa política de ‘pan para hoy y hambre para mañana‘ creció el consumo, continuó declinando la producción de crudo, se estancó la producción de gas y se paralizaron las inversiones en infraestructura energética. El estado tuvo que reemplazar con inversión pública el déficit de inversiones privadas en infraestructura energética, y los concesionarios de yacimientos de petróleo y gas sobreexplotaron lo que estaba en producción reduciendo al mínimo la inversión exploratoria para descubrir nuevos yacimientos y aumentar las reservas. Desde el 2004 arrastramos una crisis de abastecimiento de gas natural que nos llevó a cortar casi todas las exportaciones y a recurrir a las apuradas a importar de nuevo gas de Bolivia. Como el gas de Bolivia al final no estuvo en los términos acordados, el nuevo gasoducto ha sido reprogramado varias veces, y ahora, además, mutilado respecto a su dimensión y alcance original. También de apuro este año se recurrió a la importación de gas por barco a precios exorbitantes respecto a los del mercado doméstico.

Tenemos un problema de energía primaria con alta dependencia del gas y del petróleo. Cuando falta gas hay que sustituirlo con fuel o gasoil. En todos estos años creció nuestra dependencia de los fósiles y las señales de precio impidieron diversificar las fuentes de energía primaria. Salvo la terminación de Atucha y la elevación de cota de Yacyretá que venían de antes, todos los proyectos nuevos de generación eléctrica que se construyen con fondos públicos, y unos pocos que llevan adelante los privados (Energía Plus), son usinas térmicas que consumen gas o combustibles petroleros (que se importan a precios de referencia internacional).

Con ‘vacas flacas’ y un petróleo más barato será menos traumático reacomodarse a las referencias internacionales de precios y reducir los subsidios (tipo de cambio mediante), pero también será mucho más difícil seguir dependiendo de fondos públicos para financiar la infraestructura energética (caen los ingresos por impuestos y por retenciones). Como la mayor parte de las obras en curso dependen del presupuesto, es posible que aumenten los atrasos y las reprogramaciones de los cronogramas de obra. Todo lo que lleva a la inflación de costos y a las renegociaciones sin fin. Perdimos el cuarto de hora para las grandes apuestas exploratorias y ahora competiremos con otras geologías del mundo para atraer inversiones que serán más escasas. La energía seguirá siendo un problema para las cuentas públicas y para las cuentas externas. Habrá que recrear la certidumbre de largo plazo y plantear las soluciones en el contexto de un proyecto de desarrollo que trascienda lo sectorial.

 

 

Por: Daniel Gustavo Montamat, economista

Fuente: cronista.com

 

 

 

El nacimiento de una red eléctrica inteligente similar a Internet

 

Perturbaciones en la red eléctrica

 

HVDC: Transporte de energía eléctrica en corriente continua

Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.