Noticias

El Gobierno Quiere Operar su Propia Central de Generación Eléctrica
28/05/2008

El Gobierno comenzó a transitar el camino para separar las participaciones estatales y privadas en las centrales eléctricas Manuel Belgrano y San Martín, que se pusieron en marcha en los últimos dos meses y aportarán un 10% de la oferta nacional (800 megawatts cada una).

Desde sus orígenes, en 2004, la unión del Estado y las empresas en el sector eléctrico fue un matrimonio forzado con fecha de vencimiento. Las usinas fueron financiadas con fondos públicos y aportes de las principales generadores privadas del país, como Sadesa –liderada por Carlos Miguens Bemberg–, Pampa Holding, de Marcelo Mindlin, la norteamericana AES y la española Endesa, las caras más visibles de un lote compuesto por un total de 19 compañías. A través del secretario de Energía, Daniel Cameron, el Gobierno le hizo llegar al sector privado en las últimas semanas una propuesta para quedarse con la totalidad de las acciones en la central Belgrano, ubicada en Campana, y ceder su participación en la San Martín (en las afueras de Rosario), que presenta algunas dificultades adicionales. De esa manera, el Estado retendrá la propiedad y la operación de la primera, mientras que las compañías serán socias en la segunda. La idea está bajo estudio en los despachos de las principales generadoras del país. Aunque saben que la división será fruto de arduas negociaciones, ya comenzó a seducir a los ejecutivos, por varios motivos. “En primer lugar, no tendríamos que convivir con el Gobierno dentro de la empresa, algo que nos daría mayor libertad para realizar contrataciones y negociar el precio de venta de la electricidad”, explica un alto directivo del sector.

Desde otra de las compañías apuntaron que “a los privados les interesa todo lo que implique dejar de tener al Gobierno de socio, por lo que hay un ámbito propicio para que la idea oficial prospere”. Si se concreta la separación de los capitales públicos y privados, además, sería más fácil realizar la venta de la central para que quede en manos de las empresas. De hecho, durante los últimos años hubo varios intentos de compra. Entre otras, las empresas de Marcelo Mindlin y Carlos Miguens ensayaron ofertas por el control de una de las usinas. Pero el Gobierno no cedió ante las ofertas porque quería que esa energía se vendiera a Cammesa, de manera de dirigirla en caso que fuera necesario a los hogares, y no a las industrias, que pagan más.

En el sector privado creen que la ruptura será fruto de duras negociaciones. “Cuando se encaró esta iniciativa, se determinaron cosas como la forma en que se determinaría el precio y quién se haría cargo de la provisión de combustibles. Habrá que rever todo eso antes de tomar la decisión final”, advierten en otra empresa.

Frente a la falta de inversiones en el sector, y con la promesa de años de escasez eléctrica por delante, el Gobierno puso en marcha en 2004 un fondo para la financiación de las centrales, cuya finalización demandará unos u$s 1100 millones. Luego de arduas gestiones por parte del Ministerio de Planificación, las generadoras aceptaron ceder 65% de sus acreencias con Cammesa –la compañía administradora del mercado– durante los dos primeros años. En 2007, en tanto, debieron aportar un 50% de su facturación. Hasta finales del año pasado, cuando finalizó ese mecanismo, las compañías privadas habían aportado unos u$s 300 millones y el Estado otros u$s 400 millones.

 

 



Fuente:  El Cronista

Más información sobre generación y transporte de electricidad


Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.