Noticias

Inversiones en energía y posicionamiento estratégico
28/03/2008

Más allá de los fríos números y rendimientos, en las decisiones de negocios existe un componente humano no necesariamente basado en ciencias exactas, que tiene que ver con la historia, la intuición o el olfato. Como fuere, a la hora de invertir, el aspecto estratégico puede prevalecer sobre el precio de compra o el retorno esperado a corto plazo tanto para el pequeño emprendedor como para la gran corporación. Tal vez valga la pena tomar distancia del contexto argentino actual de precios y tarifas de bienes y servicios energéticos - factor que generalmente significa un ‘no pasa’ el filtro - para refrescar algo del pasado reciente de nuestro país y aledaños.

Cuando el Estado operaba la monopólica ENTel uno se preguntaba cómo podía ser que no atendiera la avidez popular por acceder a un sistema de comunicaciones donde la instalación de una línea no demorara años y se facilitara el consumo con el consecuente efecto multiplicador y fiscal. Éramos un país atrasado en la materia y con un mercado pequeño en términos relativos, que atrajo a compañías que vieron el negocio de entonces pero sobre todo el alto potencial. Mal no les fue. Lo mismo ocurrió con el petróleo, donde se pasó de un sistema de contratos de servicios con precios políticos, a uno con numerosos participantes y sinceramiento de valores que luego alcanzó al gas natural. Circunstancias distantes de las actuales, aunque tal vez no de las venideras.

En el ámbito regional, cuando resultaba mayoritariamente descabellado pensar en un ambicioso proyecto de interconexión gasífera, en 1992 apareció la decisión brasileña de adelantarse y trabajar hacia la seguridad del suministro. Uniendo voluntad política y financiación estatal, el compromiso YPFB -Petrobrás culminó con la inauguración del gasoducto en 1999. En el momento en que otros no apostaban, Brasil tuvo visión y ganó, no por suerte sino por planificación.

Hoy, con tarifas argentinas congeladas o en incipiente descongelamiento puede ser el momento de ingresar y posicionarse en un mercado demandante de energía con valores directa o indirectamente en alza. Para quien produce bienes es preferible asegurar el suministro a un esquema de tarifas retrasadas con reducciones obligatorias o cortes, disminución de productividad, mayores costos de personal y de contratación de energía alternativa -cuando la consigue- e incumplimiento de compromisos comerciales (muchos con clientes externos), con la consecuente pérdida de confianza y negocios.

Aunque la realidad deba indicar mil veces el camino hasta que las decisiones lo reflejen, en la Argentina aunque las cosas tarden, llegan. Si bien el discurso puede no ser concordante con los hechos, mandan estos últimos. A la pregunta sobre quién va a invertir con el marco actual, se contrapone la existencia de empresarios locales que solos o asociados con extranjeros tomaron la decisión estratégica de posicionarse. Conociendo sus antecedentes exitosos, es difícil aceptar que lo hacen sabiendo que se trata de negocios infructuosos en esta Argentina.

En un contexto con apetito de energía para producción y consumo es esperable que se repita la historia de la telefonía, el petróleo y el gas: los espacios que se dejan vacíos alguien los ocupa y al igual que en la bolsa, si se sale en baja se pierde, si se entra en alza también. Tal vez en unos años algunos se pregunten por qué no habrán entrado antes, y allí probablemente sea bastante más costoso ingresar.

 


Fuente: El Cronista

Más actualidad eléctrica


Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.