Noticias

Un plan que depende del clima y de la demanda de hogares
11/03/2008

El gobierno dio a conocer el plan energético que estuvo preparando con riguroso sigilo en las últimas semanas. A priori es imposible saber si el programa evitará los extensos cortes de gas que tuvieron las industrias el año pasado, y si podrán evitarse las restricciones eléctricas que afectaron durante dos meses a 4.700 empresas en todo el país durante el horario pico, por espacio de dos meses.

Todo dependerá de la rigurosidad del invierno y de la evolución de la demanda doméstica de gas y electricidad. Por ejemplo, en el invierno 2007, todo el gas de la distribuidora Gas Natural Buenos Aires Norte alcanzó sólo para cubrir la demanda residencial en los días más fríos.

Positivo

Desde el lado de lo positivo, los analistas destacan que ya hay un programa estando todavía en marzo, mientras el año pasado recién se aplicó el plan energía total desde el 12 de julio, tres días después de que nevara en Capital Federal.

El programa también incluye acumular agua en el Comahue para tener reserva eléctrica para el invierno, lo que también entra como elemento positivo, porque ahora se despachará más a las centrales térmicas y se lo hará a gas, para que no se estropeen desde ya por el uso de combustibles líquidos. El plan depende no sólo del frío, sino de la cantidad de empresas que puedan o quieran sustituir gas por fuel o gasoil. El año pasado fueron menos de las que esperaba el gobierno, porque algunas con contrato de suministro firme no quisieron adherir por temor a perder la seguridad del gas en el futuro, y después tener que pagar la diferencia con el precio de los líquidos. Insuficiencias Pero el programa tiene también insuficiencias.

No hay aumento de tarifas.

Empresas industriales que exportan seguirán pagando el gas a unos 2 a 3 dólares el millón de btu, mientras se lo importará a precios que oscilan entre 7,90 dólares (gas de Bolivia a más de 10 dólares, gas licuado para regasificar). Peor la diferencia con el usuario doméstico que sigue pagando 0,50 de dólar desde 2001.

Si no hay aumento de tarifas, tampoco hay penalizaciones, ni insistencia en el ahorro. De nuevo, en el gobierno parece ganar la posición política y no la técnica: «Vamos a conseguir toda la energía que haga falta». No importa el precio, y no se pide ahorro, aunque llamativamente la propia Presidente lanzó un plan en diciembre que ayer ni se mencionó.

En países como Brasil, por no hablar de los países europeos, el nivel de castigo fue de tal magnitud que llevó obligadamente a las industrias a mejorar sus equipos para que consumieran menos energía, y a la mayoría de la población a usar lámparas de bajo consumo. Como dijo De Vido, es cierto que este invierno habrá 1.500 megavatios más que el año pasado, pero alcanzarían para cubrir el aumento de la demanda, de modo que las restricciones podrían volver a ser inevitables, sobre todo si vuelve a fallar la lluvia en las represas del Comahue entre mayo y julio.

 


Fuente: Ámbito Financiero

Más actualidad eléctrica

Más información sobre ahorro de energía


Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseņo y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.