Noticias

El ahorro energético sólo funcionó en el sector público
04/02/2008

Este viernes, cuando se cumpla un mes del reparto de lamparitas de bajo consumo, el Gobierno podrá mostrar que el Plan Nacional de Uso Racional de la Energía Eléctrica (Pronuree) logró un ahorro del 4% sobre la demanda energética. Así lo anticipó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando señaló que en enero “el ahorro logrado mediante la adhesión de municipios, provincias y organizaciones empresariales fue de 482 megavatios, el 3% del consumo nacional”, sumado a los “171 megavatios por el cambio de huso horario”, un 1% más.

Ese es el rostro exitoso del Pronuree: el cambio por lámparas de bajo consumo en vía pública, la menor iluminación de edificios, los aires acondicionados programados a 24º, entre otras cuestiones, producen un importante ahorro por parte del Estado. Pero el plan tiene también una parte que no funcionó: el ahorro en hogares. Por dos motivos. De las 5 millones de lamparitas de bajo consumo que se prometieron repartir en todo el país, apenas 20.000 fueron entregadas en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. A ello se sumó que la cultura de ahorro energético sigue siendo muy baja, como demuestra el vigente Plan de Uso Racional de la Energía Eléctrica (Puree).

En el Estado, el ahorro funcionó porque se sumaron 14 municipios, el gobierno de la provincia de Buenos Aires y casi toda la Administración Nacional. En el nivel municipal, los distritos más poblados que participan del Pronuree son San Miguel, Ituzaingó y Moreno en el área de Edenor; Florencio Varela, Lanús y Almirante Brown entre los abastecidos por Edesur. Aunque la Ciudad Autónoma de Buenos Aires difícilmente se adhiera por razones políticas, en los próximos días ingresarán a la modalidad de ahorro diez municipios más del área de concesión de Edenor: La Matanza, General Rodríguez, Tres de Febrero y Hurlingham, entre otros. Mientras que a Edesur sólo le resta incluir cinco municipios, que entrarán este mismo mes. Además, las medidas implementadas en el Estado son abarcativas. El propio decreto que implantó el plan de uso racional (140/07) las enumeró entre sus objetivos de corto plazo: aires acondicionados a 24º, finalizar las actividades “a las 18 apagando las luces” para realizar la limpieza de los edificios con luz natural, y elaborar un plan de eficiencia para “los sistemas de iluminación de los edificios” públicos.

El otro lado es el escaso o nulo ahorro de los clientes residenciales. Hasta el miércoles pasado, Edenor y Edesur habían distribuido apenas 8.000 lámparas de bajo consumo cada empresa, muy lejos de las 500.000 previstas. Se cree que, tras el Año Nuevo Chino, la importación de estos productos provenientes de ese país acelerará la implementación de la medida. También la organización ecologista Greenpeace reparte estas luminarias.

El gasto energético de una lámpara de bajo consumo es apenas el 20% de una incandescente, por lo que en escala servirán para ahorrar mucha energía. Pero dos factores clave atentan contra este objetivo. Es que estas luces sólo sirven para uso prolongado (no prendido y apagado frecuente), y el consumo mediante electrodomésticos –especialmente aires acondicionados– sigue en ascenso.

 

 

Fuente:  El Cronista

Más información sobre ahorro de energía


Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.