Noticias

Se sienten más los cortes en interior que en la Capital
17/01/2008

Convivir con los crecientes apagones -y las consecuentes complicaciones en el suministro de agua potable- en un verano más que tórrido se ha vuelto en las últimas semanas una postal tristemente repetida en el interior del país, que pone en jaque a usuarios y al sector productivo de las provincias en plena temporada turística.

Sugestivamente, las carencias vuelven a castigar con especial virulencia a regiones tradicionalmente postergadas por los gobiernos nacionales -como, en este caso, el Nordeste-, mientras que las estratégicas plazas porteñas y del Gran Buenos Aires logran por el momento salir medianamente airosas en una crisis energética nacional que, sin embargo, se sufre de manera desigual en el país.

Al ritmo de la escalada en el termómetro y de consumos récord, en la madrugada de ayer once localidades santafesinas (donde hubo hasta 44 grados de sensación térmica) se quedaron sin luz por un desperfecto en un transformador, mientras que el martes pasaron por igual mal trance cerca de un millón de usuarios cordobeses en el sur provincial, el Valle de Punilla, sectores de Traslasierra y algunos barrios de la capital.

En los últimos días, en sintonía, la ciudad bonaerense de Bahía Blanca fue afectada por cortes de luz intermitentes en distintos barrios, con al menos 20 mil usuarios afectados, por lo que la intendencia ya advierte que la distribuidora local podría perder la concesión por «la falta de inversiones estructurales».

Pinamar

El pasado 7 de enero, la instantánea se vivió en la balnearia localidad de Pinamar y afectó por más de dos horas a 75% de los habitantes, incluidos alrededor de 100 mil turistas.

Sin embargo, las urgencias energéticas parecen ensañarse con el Nordeste, sumido en un virtual colapso que deriva casi diariamente en amplios apagones, al salir de servicio las redes a la hora de la siesta por la mayor demanda. Por caso, el pasado martes se produjeron en Corrientes cortes encadenados sobre casi toda la costa del río Paraná -incluida casi la mitad de la capital provincial-, en medio de una térmica que escaló sin piedad a los 40 grados.

Penurias similares viven por estos días también en las vecinas Chaco y Formosa, donde además se ve impactado el servicio de suministro de agua potable. Precisamente, las complicaciones en materia de servicios se miden también en términos hídricos. Por caso, este semana el gobernador Jorge Sapag debió declarar la emergencia hídrica por seis meses en cinco localidades de Neuquén -incluida la ciudad capital, donde ya estalló la reacción social, con ribetes violentos- y dispuso la inversión inmediata de más de 18 millones de pesos en obras para atender las falencias en la provisión de agua potable.

En lo que respecta al apagón que sufrió Santa Fe en la madrugada de ayer, la Empresa Provincial de la Energía puso en marcha un plan de contingencia para abastecer a San Justo y zonas aledañas. La salida de servicio del transformador de la estación local dejó sin energía a esa ciudad -afectó a cerca de 50 mil personas- y a las localidades de Videla, Emilia, Angeloni, Cabal, Cayastacito, Naré, Colonia Esther, San Bernardo, Elisa y Soledad. En Bahía Blanca, en tanto, el secretario de Gobierno municipal, Gustavo Mena, alertó ayer que la Empresa Distribuidora de Energía Sur (propiedad del grupo internacional AES y prestataria del servicio eléctrico en esa ciudad) podría perder la concesión ante la «falta de inversiones estructurales». «Se comprometieron a brindar un servicio de calidad, tienen un contrato firmado y, más allá de la ecuación económica, deben conseguir los fondos necesarios para realizar las inversiones necesarias», advirtió.

Mientras tanto, aceleran los gobernadores nuevas inversiones para hacer frente a la crisis energética. Por caso, ayer el cordobés Juan Schiaretti anunció que concretará desenvolsos por $ 280 millones: $ 168 millones para la capital provincial y el Gran Córdoba, y $ 112 millones para extender la línea de alta tensión hacia el sudeste, norte y nordeste cordobés. En paralelo, en territorio bonaerense, dos empresas preclasificaron para modernizar el parque de generación eléctrica de centrales de la costa atlántica, una obra que demandará una inversión de más de u$s 200 millones. Se trata de la instalación de dos nuevos generadores, uno de ciclo combinado para la Central 9 de Julio (en Mar del Plata) y otro de ciclo abierto en la Central de Villa Gesell. Según la ministra de Infraestructura provincial, Cristina Alvarez Rodríguez, «la modernización del parque de centrales de la costa será la solución definitiva para la próxima década a los problemas de abastecimiento eléctrico en la costa bonaerense».

Por su parte, el intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, y autoridades de Edea lanzaron ayer en La Feliz el programa nacional de reducción del consumo de energía eléctrica, que activó el canje de lámparas comunes por otras de bajo consumo en el barrio Fortunato de la Plaza, una zona de bajos recursos.

 

Fuente: Ámbito Financiero

Más información sobre cortes de energía

Más información sobre ahorro de energía eléctrica


Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.