Noticias

El siglo de la luz: cómo llegó la electricidad a más rincones de Perú
24/03/2010
Centrales hidroeléctricas. Uno de los primeros proyectos del científico Santiago Antúnez de Mayolo fue la central hidroeléctrica del cañón del pato, en 1913. Trabajó para que a nadie, en el siglo XX, le falte luz.

Las historias que mi padre Ernesto me contaba cuando niña generalmente terminaban con las anécdotas de un personaje a quien yo conocía como el tío Santiago. Una vez me contó cómo el tío perdió el barco que lo traería de Londres a América. Y que ese barco resultó ser el Titanic. ¡Qué suertudo!, pensaba. Según mi padre, el tío, en realidad su tío, siempre andaba con una libretita para apuntar cualquier solución que se le viniera a la mente, y como las carencias del Perú eran abrumantes, pues él no dejaba de escribir.

Cuando logró regresar al país en 1912, luego de hacer sus estudios en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Grenoble (París) y de sus expediciones a las zonas más industrializadas de Europa, empezó a hacer propuestas para desarrollar el potencial hidroeléctrico del Perú.

Me cuenta el historiador Neydo Hidalgo que a finales de 1800 solo algunos jirones y plazas del Centro de Lima tenían electricidad, y esto se debía principalmente a una pequeña central térmica a vapor construida en el parque Neptuno (primera cuadra de la avenida Paseo de la República). Recién en 1903 se construyó la primera central hidroeléctrica, bautizada como Santa Rosa de Chosica y construida por la empresa eléctrica Santa Rosa. Esta fue una de las centrales que surtieron energía eléctrica al alumbrado público del centro de la capital y a particulares. Por esa época se veía alumbrado público a gas y a electricidad. A pesar del miedo de los limeños de usar la electricidad en sus casas (porque básicamente no la comprendían), la batalla fue ganada por la nueva energía, la electricidad. Esta victoria se debió a la llegada de artefactos domésticos eléctricos como la plancha. Dice Hidalgo que los gasfiteros eran los que reparaban las tuberías de gas, pero al desaparecer el servicio de alumbrado a gas, el apelativo lo heredaron los fontaneros. De ahí proviene el curioso nombre.

Mientras tanto el entusiasta tío Santiago, de 27 años, presentaba al gobierno del presidente Guillermo Billinghurst sus planes para electrificar el país con este gran recurso natural: las caídas de agua. Uno de los primeros proyectos que diseñó fue la central hidroeléctrica del Cañón del Pato (Áncash), en 1913, para aprovechar las aguas del Santa y su caída de 395 m. Sin embargo —describe el biógrafo Áureo Sotelo—, la respuesta inicial fue de incomprensión. Tuvieron que pasar 45 años para que se inaugurara la central que generó inicialmente 154 Megawatts (Mw) y que ayudó a electrificar Áncash. Del mismo modo, la Central Hidroeléctrica del Mantaro, ubicada en Huancavelica, fue ideada en 1945 pero recién inaugurada en 1973, con una potencia inicial de 342 Mw. Actualmente, esta central está a cargo de Electroperú S.A., tiene 1.008 Mw de potencia y suministra el 24% de la demanda eléctrica nacional.

 

Energía constructora

Antúnez de Mayolo empezó a buscar nuevas caídas de agua para electrificar e irrigar varias regiones del país. Incluso en 1964 presentó un plan de electrificación nacional. Pero su visión iba más allá de iluminar ciudades. El tío Santiago tenía la convicción de que el excedente de la energía obtenida debería servir para el desarrollo industrial. Por eso proyectó que junto con las centrales se podrían desarrollar, por ejemplo, fábricas de fertilizantes.

El año pasado se hablaba ya de una posible crisis energética. Incluso en marzo se produjeron en la capital tres cortes consecutivos en menos de cinco días. Y esto debido a que la hidroeléctrica del Mantaro dejó de operar un día, porque estaba en mantenimiento y no había suficientes plantas eléctricas que reemplazaran la producción de esta central debido a las pocas lluvias. Este hecho confirma la importancia de esta obra para el abastecimiento eléctrico del país y alerta sobre la necesidad de un plan de largo plazo.

Actualmente hay en cartera 13 proyectos de centrales hidroeléctricas con concesión definitiva, pero solo dos en vías de construcción. Recuerdo que mi padre me contaba que el tío Santiago viajaba a lomo de mula para encontrar nuevas caídas de agua, un trabajo que sería hoy mucho más sencillo con una 4×4. Casi lo veo, dibujando en su libreta de notas grandes centrales para que en los siguientes 100 años no nos falten luz ni desarrollo.

 

Claves

En los años 20, se inició la construcción de cinco centrales hidroeléctricas escalonadas ubicadas en el río Rímac. El ingeniero proyectista fue el suizo Pablo Boner, para Empresas Eléctricas Asociadas. Construidas por etapas entre 1920 y 1965, buscaron asegurar el suministro hasta casi el siglo XXI. De acuerdo con el Museo de la Electricidad de Electroperú S.A., la generación hidroeléctrica representa casi el 70% del total de nuestra electricidad. El resto es generado por centrales térmicas, que trabajan con la fuerza del vapor y cuyo combustible principal es todavía el petróleo.

Según el Ministerio de Energía y Minas ( www.minem.gob.pe ), hay un total de 64 proyectos de centrales hidroeléctricas entre concesiones definitivas (13), concesiones temporales (23), centrales sin concesión (15) y con potencial para interconexión (13).

El megaproyecto Hidroenergético Laguna Ángel Cruz de Aija, que toma como referencia uno de los proyectos diseñados por Antúnez de Mayolo, fue declarado el año pasado de interés nacional por el Congreso, pero el Ejecutivo lo observó porque no es un proyecto presupuestado.

 

Por: Vanessa Antúnez

Fuente: El Comercio

 

 

Información relacionada

Perú y Brasil acuerdan una alianza energética

El Gobierno de Perú asegura que en 2014 será eólico el 20 % de la energía eléctrica

Perú podría sufrir racionamiento de energía eléctrica

 

Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.