Noticias

Promesas y dudas sobre el desarrollo de la energía nuclear
05/10/2009
La construcción de nuevos reactores es vista como una solución para la generación de energía eléctrica y para disminuir la emisión de gases contaminantes. Pero también trae aparejadas incertidumbres en materia de seguridad.

Cuando Vladimir Putin visitó Ankara en agosto, uno de los principales objetivos del primer ministro ruso fue reavivar el sueño de desarrollar energía nuclear civil que Turquía anhela desde hace mucho tiempo.

Los planes de construcción de un reactor en Akkuyu, en la costa sureste de Turquía, se concibieron en la década de 1970 y ahora los está llevando a cabo un consorcio ruso-turco, pero existen demoras en la ejecución de las obras debido a algunos regateos sobre el precio. Sin embargo, Turquía ha dejado en claro que tiene intenciones firmes de desarrollar su capacidad de generación nuclear.

Al poner freno al proyecto en el año 2000, el entonces primer ministro del país Bulent Ecevit dijo que el mundo le había dado la espalda a la energía nuclear. Ahora, como señaló alguna vez el primer ministro británico Tony Blair, ha vuelto ‘con aires de venganza‘.

Si se quiere satisfacer la demanda de energía en el mundo y hacer frente a la amenaza del cambio climático, entonces muchos otros países, al igual que Turquía, tendrán que adquirir tecnología nuclear civil por primera vez en su historia.

En un discurso pronunciado en Praga en abril, el presidente estadounidense Barack Obama señaló: “Todos los países pueden acceder a la energía nuclear para fines pacíficos...Debemos aprovechar el poder de la energía nuclear en beneficio de nuestros esfuerzos para combatir el cambio climático y para fomentar la paz” de todos.

La energía nuclear abastece cerca del 15% de la demanda mundial de electricidad. Existen aproximadamente 30 países que la generan, y se espera que se sumen de 10 a 20 más en los próximos 10 años. En la actualidad hay 370 reactores en funcionamiento. La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el organismo regulador del sector estima que es probable que se construyan 1.400 nuevos reactores desde ahora hasta el año 2050.

Esta expansión plantea un interrogante para los responsables de la formulación de políticas de occidente, que el gobierno de Estados Unidos está tratando de resolver de forma urgente. La energía nuclear puede ser necesaria para ayudar al mundo a cumplir los objetivos fijados en la lucha contra el cambio climático y garantizar el abastecimiento energético. Pero también trae aparejada mucha incertidumbre en materia de seguridad. Separar la utilización de la energía nuclear para fines pacíficos del armamento de destrucción masiva resulta más fácil en la retórica que en la práctica. El combustible con el que funcionan la mayoría de las centrales nucleares modernas -uranio enriquecido- se utiliza, en mayores concentraciones, para la fabricación de armas nucleares. Washington y sus aliados no quieren que esta expansión de energía nuclear civil haga que más naciones se inclinen hacia la fabricación de armas atómicas.

En las últimas décadas India, Israel y Pakistán han utilizado sin excepción los materiales y tecnologías disponibles a través de los programas “átomos para la paz” para la fabricación de bombas. Hoy se teme que Irán esté haciendo lo mismo. “Encontrar maneras de facilitar la difusión de usos civiles, y al mismo tiempo detener la proliferación de armas nucleares es un punto central en el programa de gobierno de Obama para los próximos 12 meses”, afirmó un funcionario europeo.

Para entender por qué este tema ocupa un lugar central en el programa de gobierno internacional de Obama, es importante concentrarse en tres factores clave que inspiran este renacimiento nuclear.

En primer lugar, el abastecimiento está garantizado. Impulsada por el desarrollo de las economías emergentes tales como China e India, la demanda global de energía podría aumentar hasta 45% para el año 2030, según la Agencia Internacional de Energía Atómica, el organismo que representa a los países ricos consumidores de energía. A medida que aumenta la incertidumbre con respecto a la disponibilidad futura de los combustibles fósiles, que van a ser suministrados por un cada vez más reducido número de grandes abastecedores, los consumidores de energía ven más claramente las ventajas de diversificar sus fuentes de suministro.

En segundo término, existen cuestiones económicas. La economía de la energía nuclear es objeto de fuertes disputas, y altamente sensible a los cambios en variables tales como los costos de construcción. Lo que es indiscutible, sin embargo, es que proporciona una fuente de energía que no está atada al precio del petróleo.

Aún para los países ricos en petróleo y gas, como Irán y los Emiratos Árabes Unidos, otro país del Medio oriente que tiene sumo interés en construir reactores civiles, la generación nuclear es una opción viable porque libera más de sus recursos de hidrocarburos para la exportación. Las ganancias provenientes de esas exportaciones “serían más que suficientes para costear la inversión en energía nuclear”, dijo Hans-Holger Rogner de la AIEA. Dados los precios a largo plazo del petróleo y del gas, “tiene sentido desde el punto de vista económico”.

Finalmente, existe cada vez más presión para cumplir los objetivos relacionados con el cambio climático. Estados Unidos y sus aliados admiten que la lucha global para poner tope a las emisiones de gases causantes del efecto invernadero implica que debe haber opciones de energía nuclear disponibles. La energía nuclear casi no produce emisiones y, por eso, es probable que tenga un rol cada vez más importante para evitar que la creciente demanda de energía cause concentraciones altísimas de dióxido de carbono en la atmósfera.

La AIEA estima que para mantener el aumento de la temperatura global dentro de límites aceptables, la capacidad nuclear del mundo tendría más que quintuplicarse de aquí al año 2050. Cada vez son más las iniciativas internacionales para poner precio a las emisiones de carbono, y es probable que las mismas reciban un nuevo impulso en la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre el Clima que tendrá lugar en diciembre en Copenhague. Este hecho también contribuye a que la energía nuclear resulte aún más atractiva.

 

 

 

Fuente: El Cronista

 

 

 

Greenpeace presentó el informe [R]evolución energética

Gordon Brown: “Revolución verde para la recuperación”

Cae el consumo mundial de electricidad por primera vez desde el fin de la segunda guerra mundial

 

Copyright: 2007 - Afinidadelectrica.com. Contacto: . Diseño y Desarrollo Web: Centraldev. Alojado en Dreamhost.