Seguridad
Accidente en hidroeléctrica rusa causa decenas de muertos

El 17 de agosto de 2009, a las 8:15 hora local (00:15 GMT), la sala de turbinas de la mayor central hidroeléctrica de Rusia, la Sayano-Shúshenskaya quedó inundada. Como resultado del accidente, dos de las diez turbinas quedaron totalmente destruidas y otras dos dañadas.
La producción de energía desde la central cesó completamente tras el accidente, registrándose varios apagones en zonas urbanas. Las fundiciones de aluminio de Sayanogorsk y Jakasia fueron desconectados de la red. Un portavoz de RUSAL afirmó que la fundición de Sayanogorsk continuó trabajando con total normalidad supliéndose de fuentes alternativas. Sin embargo, las fundiciones de Krasnoyarsk, Kemerovo y Novokuznetsk funcionaron de manera reducida. La central hidroeléctrica será puesta en marcha dentro de un mes o un mes y medio tras el accidente, mientras que el remplazo de las turbinas dañadas requerirá más de cuatro años.

RusHydro, la mayor compañía de electricidad de Rusia a la que pertenece la central, calcula que las reparaciones podrían ascender, inicialmente, más de 220 millones de euros.


El accidente provocó una mancha de aceite que se extendió 15 km2 aguas abajo. De acuerdo con el ministro de emergencias Sergey Shoigu, no existió riesgo inminente de inundación de la localidad ribereña de Cheryomushki.
Las acciones de RusHydro en la Bolsa de Londres fueron suspendidas después de que se devaluaran un 13%. Se estima que RusHydro perderá, como consecuencia del accidente, 100 millones de dólares.
En 1998, y posteriormente, se había informado de que las características de la construcción habían cambiado peligrosamente, y que no podría soportar la presión cada vez mayor de las continuas crecidas de primavera.

Más de mil personas han sido movilizadas para buscar a los supervivientes entre las gélidas aguas del río Yeniséi, en Siberia.


El accidente que ha puesto fuera de funcionamiento a la mayor central hidroeléctrica de Rusia, la Sayano-Shúshenskaya, ubicada en el río Yeniséi, ha causado ya 69 muertes. Se continúan las búsquedas de otros seis desaparecidos en las heladas aguas del embalse -sólo 4ºC-, pero las posibilidades de encontrarlos con vida son mínimas.
Más de mil personas han sido movilizadas en la operación de búsqueda de los desaparecidos. “Estamos buscando sobre las aguas y debajo de ellas. Tres grupos de buzos están trabajando, y esperamos la llegada de un robot submarino”, declaró por televisión el ministro de Situaciones de Emergencia, Serguéi Shoigu.
“Se ha producido la destrucción de una turbina en la sala de máquinas. Los equipos han mostrado que no hubo un golpe hidráulico, sino que saltó la tapa de la turbina”, señaló Tolóshnikov, que en el pasado ocupó el cargo de director de la central hidroeléctrica. Tolóshnikov no excluyó que haya habido un atentado terrorista, algo que sí descartó la Fiscalía, cuyos investigadores no encontraron restos de substancias explosivas en el lugar del desastre. La mayoría de los especialistas consideran que el accidente fue producto de un fallo técnico.

Una vista general de la presa Sayano-Shúshenskaya, ubicada cerca del poblado siberiano de Cheryomushki, a unos 3.000 kilómetros de distancia de Moscú.


Las consecuencias económicas del paro de la central de Sayono-Shúshenskaya -que data de la era soviética- se hicieron sentir de inmediato: el precio la electricidad en el mercado libre se multiplicó por cinco, mientras en una serie de regiones las autoridades se han visto obligadas a racionar el consumo de energía eléctrica. Las pérdidas que por el paro de la central sufrirá RusHydro serán del orden de 1.500 millones de rublos mensuales (un poco más de 33 millones de euros). A estas pérdidas hay que sumar todavía los muchos millones de euros -unos 222 millones, según cálculos preliminares- que costará reparar los daños sufridos por la central.

Once personas han perdido la vida, pero más de 60 siguen desaparecidas tras el accidente ocurrido, supuestamente por un golpe hidráulico que provocó la inundación de la sala de turbinas.


El ministerio de Situaciones de Emergencia informó que hoy concluirá el bombeo del agua que derrumbó las paredes y el techo de la sala de máquinas donde se encontraban la mayoría de operarios en el momento del accidente, según las agencias rusas.
En caso de que los efectivos de salvamento no encuentren hoy a los desaparecidos bajo el agua, se les seguirá buscando entre los escombros hasta dar con ellos, añadió la fuente.
El ministro de Emergencia, Serguéi Shoigu, aseguró que el objetivo es que todos los cadáveres sean reconocidos sin tener que recurrir a los análisis de ADN.
Al respecto, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, que visitó el viernes el lugar del siniestro, dio dos semanas de plazo a las autoridades locales para elaborar una lista definitiva con nombres y apellidos de todos los muertos.

La presa -que afortunamente no resultó dañada- tiene 245 metros de alto, 1.074 de largo y un ancho que va 106 metros en la base a 25. El embalse de la central tiene 11,5 kilómetros cuadrados.


A su vez, hoy continuarán los entierros de los operarios muertos en diversas localidades de la república de Jakasia, donde se encuentra la central, la más grande del país.
Como causas de la catástrofe, uno de los accidentes industriales más graves de la historia de Rusia, las autoridades barajan un aumento de la presión hidráulica en las tuberías provocada por un fallo durante unas obras de reparación de la central, que fue inaugurada en 1978.
Una organización terrorista chechena se atribuyó el viernes la catástrofe, algo que ha sido rechazado por las autoridades.
El diario "Kommersant" informó que el ministerio de Emergencia había advertido en 1998 a las autoridades locales que la central era insegura y que era necesario modernizar sus instalaciones, pero éstas hicieron oídos sordos a la advertencia.
Según la administración de la central, que se encuentra situada en el curso del río Yenisei, uno de los más caudalosos del mundo, no se observan "daños visibles en la presa", de 245 metros de altura, 1.066 metros de longitud y de 110 metros de grosor en su base.

El diario "Kommersant" informó que el ministerio de Emergencia había advertido en 1998 a las autoridades locales que la central era insegura y que era necesario modernizar sus instalaciones, pero éstas hicieron oídos sordos a la advertencia.


La construcción de la central Sayano-Shúshenskaya comenzó en septiembre de 1968 y su última turbina -la décima- entró en funcionamineto en diciembre de 1985. En su momento, fue considerada la joya de la ingeniería soviética y producía hasta tres veces más energía que la presa estadounidense Hoover, en el cañón de Colorado.
La presa -que afortunamente no resultó dañada- tiene 245 metros de alto, 1.074 de largo y un ancho que va 106 metros en la base a 25. El embalse de la central tiene 11,5 kilómetros cuadrados. La central, que ha quedado con tres turbinas inutilizadas, da trabajo a cerca de medio millar de personas.


La central

La central hidroeléctrica Sayano–Shushenskaya (en ruso: Сая́но-Шу́шенская гидроэлектроста́нция, Sayano-Shushenskaya Gidroelekrostantsiya) está situada en el río Yenisei, cerca de la ciudad de Sayanogorsk, en la República de Jakasia, Rusia. Es la mayor central hidroeléctrica del país y la quinta a nivel mundial en energía producida.
La planta, explotada por RusHydro, es la central es la mayor de Rusia y la quinta del mundo por generación media de energía. Supone más de una cuarta parte de la producción de RusHydro. Sus 10 turbinas construidas en el Leningradsky Metallichesky Zavod tienen una capacidad unitaria de 64 MW con un salto de 194 metros. La capacidad total instalada es de 6.400 MW; la producción media anual de 23,5 TWh, con un máximo en 2006 de 26,8 TWh.

La central hidroeléctrica Sayano–Shushenskaya (en ruso: Сая́но-Шу́шенская гидроэлектроста́нция, Sayano-Shushenskaya Gidroelekrostantsiya) está situada en el río Yenisei, cerca de la ciudad de Sayanogorsk, en la República de Jakasia, Rusia.


Las instalaciones de la planta incluyen la presa, la central eléctrica situada al lado, y un aliviadero adicional que se encuentra en construcción. La presa de arco-gravedad tiene una altura de 245,5 metros. La longitud de la coronación es de 1.066 metros, con una anchura de 25 metros en la parte superior y 110 metros en la base.
La presa forma parte del embalse Sayano-Shushenskoe, con una capacidad total de 31,34 km3, una capacidad útil de 15,34 km3 y una superficie de 621 km2.

Las instalaciones de la planta incluyen la presa, la central eléctrica situada al lado, y un aliviadero adicional que se encuentra en construcción. La presa de arco-gravedad tiene una altura de 245,5 metros. La longitud de la coronación es de 1.066 metros, con una anchura de 25 metros en la parte superior y 110 metros en la base.



Fuentes: DesenchufadosWikipediaAgencia EFE

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